Título: Quantic Love
Autora: Sonia Fernández-Vidal
Editorial: La Galera
Edición: Tapa blanda con solapas
Páginas: 235
ISBN: 9788424641702
Precio: 17,95
En el CERN, el centro de investigación más avanzado del mundo, entre experimentos de viajes en el tiempo y de teletransportación, entre partículas que superan la velocidad de la luz y otras que revelan el origen del Universo, la joven Laila se enfrenta al mayor misterio que existe: cómo decidir entre dos amores. Por un lado, Alessio, un atractivo periodista; y, por otro, Brian, un cerebral científico que oculta un gran secreto.
"Una historia de amor es como un Big Bang, debe tener un inicio. Después habrá que ver el universo que esas dos personas son capaces de crear"
Laila es una joven sevillana amante de la ciencia que consigue un trabajo de verano como camarera en el CERN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) para pagarse sus estudios universitarios. Allí conocerá a dos chicos, Alessio, un guapisimo periodista italiano; y Brian, un misterioso científico norteamericano. Entre cappuccino y cappuccino Laila deberá sacar tiempo para aclarar sus sentimientos hacia los dos chicos y resolver la ecuación del amor.
La historia está contada por la propia Laila intercalada con emails que la chica envia a sus padres para ponerles al corriente de todos los nuevos acontecimientos en el CERN. Me ha parecido original, amena y divertida. Es una de esas lecturas ligeras y entretenidas que te zampas en una tarde. Además no solo disfrutas del triángulo amoroso sino que la autora ha sabido introducir de manera magistral un montón de anécdotas curiosísimas y divertidísimas sobre científicos por lo que encima aprendemos cosas casi sin darnos cuenta.
“-Martin Cooper era fan de Star Trek. En un episodio, vio cómo el capitán Kirk se comunicaba con su nave, el Enterprise, a través de un aparato inalámbrico. Al ver aquella escena, Cooper se levantó de la silla y exclamó <<Yo quiero construir uno de esos>>. En 1973, en el departamento de comunicación de Motorola, este realizaba la primera llamada en público desde el dispositivo que acababa de crear, el teléfono móvil.”
Esta anécdota me ha recordado a Sheldon Cooper, mi personaje favorito de la serie de televisión La Teoria del Big Bang, una serie muy del rollo de este libro. ¿No creeis que su personaje está basado en este científico? Me ha hecho mucha gracia darme cuenta ^^
Bueno dejando anécdotas a parte, los personajes me han parecido maravillosos. Quizás porque todos rondan la veintena como yo y me he podido sentir más identificada con ellos y con las situaciones que se desarrollan.
Layla , acostumbrada a ser la cerebrito en su clase, se siente insignificante al lado de tanto genio por lo que a lo largo de toda la novela somos conscientes de cómo tiene que luchar con sus inseguridades y eso la hace muy humana. ¿Quién no se ha sentido así alguna vez? Angelina, la compañera de cuarto de Layla es todo un torbellino. A parte de ser todo un cerebro es una chica increiblemente guapa, sexy y segura de si misma, imposible no adorarla. Alessio no es solo el típico chico guaperas como puede parecer de primeras. ¡Es un amor! Me pierde cuando se dirige a Laila como bambi… ¡Ay! ¡Quiero un Alessio en mi vida! Y Brian, mi Brian. Tan inteligente, tan misterioso, tan inescrutable, tan rarito… ¡Ay! ¡Quiero un Brian en mi vida! ¡Viva la poligamia! jaja
Un punto que me ha parecido muy positivo es que es la primera vez que siento que una autora a reflejado fielmente como es la gente joven de ahora. Los estudios, los primeros trabajos, los botellones, el sexo, las primeras relaciones de pareja… Creo que gusta tanto porque es una historia que podriamos vivir cualquiera de nosotras, exceptuando que sucede en el CERN, claro. XD
Y… ¡Tiene banda sonora! ¡Es genial! Cuando leáis el libro veréis de donde sale la canción. ¡¡A mi me encanta nanana!!















